Descubrimiento Lago de Nicaragua

Construidas ya las naves se dio a la mar, con tan mala suerte que hubo de ver con ojos espantados, la pérdida de los barcos. Comenzó otra vez la tarea, y al fin el 21 de enero de 1522, se hizo a la vela. A la altura de Chiriquí los barcos fueron destruidos por la broma, por lo que se vio obligado a desembarcar. Tomó la resolución de irse por tierra y enviar a Andrés Niño a Panamá por brea para arreglar los barcos, indicándole que una vez, reparados costeara hasta encontrar un puerto donde se juntarían.
A partir de ese percance, la expedición de Gil González Dávila tuvo mayor importancia porque se llevó a cabo no sólo por mar sino también por tierra. Tal como se había dispuesto y después de pasar ambos muchísimas dificultades e impedimentos, Niño fondeó Caldera donde encontró a González Dávila. Aquí volvieron a dividirse. Niño siguió costeando y descubrió el Golfo de Fonseca; Gil recorrió la actual provincia de Guanacaste, recibió obsequios e hizo amistad con los caciques de Nicoya, Zapandí, Diriá, etc. Su largo viaje terminó en Nicaragua, en donde el inmenso lago, impresionó a los españoles.
Bibliografía: Cuadernos de Cultura / Museo Histórico Cultural Juan Santamaría/ Biografía del Río San Juan/ Edwin Góngora Arroyo.
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